Tarmanta.com se reunió en Asunción con Richie Vidaurre, guitarrista de Querubes, para conversar sobre el próximo concierto de lanzamiento de su primer disco titulado “Lost Century”, que se realizará el 11 de septiembre en Porto Colón, junto a la mítica banda paraguaya de thrash metal Batallón.
Vidaurre también nos estuvo contando sobre el concierto de Tim “Ripper” Owens (Beyond Fear, Yngwie Malmsteen, ex - Iced Earth, ex - Judas Priest) organizado por Puro Rock Producciones para el 9 de octubre en el Complejo Textilia, locación ubicada en la capital paraguaya donde este impresionante vocalista estará acompañado en tarima por los músicos de Querubes.
En una agradable y ligera charla que se extendió por casi hora y media, nos relató algunas anécdotas, recorrió las líricas del “Lost Century”, nos habló sobre la historia y la realidad de la escena paraguaya del metal y refirió el logro que significa en este país editar un álbum.
Tarmanta (T): Es el primer disco que van a editar en 12 años, ¿no?
Richie Vidaurre (RV): Es el primer disco completo que vamos a lanzar como Querubes. Tenemos 12 años de carrera, si bien es cierto interrumpida en algún momento. En al año 2000 cada uno decidió hacer su vida sin tener una separación oficial, pero nos alejamos un poquito de la banda, cada uno tuvo proyectos distintos.
T: ¿Musicales o proyectos de otra índole?
RV: Proyectos individuales, el vocalista (Gustavo Torres) por ejemplo es escritor, es licenciado en letras.
T: El editó un libro…
RV: Sí, editó un libro justo en ese tiempo de separación; el otro guitarrista (Alberto Ramírez) estuvo en otro proyecto con un músico muy conocido de acá que se llama Chester Swuan, que es considerado el abuelo del rock.
El bajista estuvo con su proyecto de terminar sus estudios, es el contador; y yo estuve en la música clásica, que es de lo que yo vivo, soy guitarrista clásico, estuve tocando en una orquesta, la Camerata Miranda y en varios conservatorios. Hice mi carrera, como profesión, de música clásica y por supuesto el coranzoncito metalero que siempre uno tiene.
Y nos manejamos así hasta que decidimos en el 2005 sentarnos a tomar unas cervezas Gustavo, Alberto y yo, dijimos "¿y si volvemos? Y todo eso se inició con un gran empuje que tuvo el 20 de agosto del 2005 la venida de Angra, fue un boom total, digamos que levantó los ánimos de la gente que estaba alejada del metal. Fue una venida simbólica, ver a Angra en vivo y en Paraguay, y ver que había gente que le gustaba eso.
T: Anteriormente al concierto de Angra, ¿no habían traído bandas de metal?
RV: No
T: ¿Nada anterior?
RV: Nada, nada. Había venido Rata Blanca allá en el '93 o '94, pero luego nada. No hubo banda de peso dentro del ambiente del metal que haya venido aquí al Paraguay, y creo que Angra marcó el comienzo de una nueva etapa del metal paraguayo, como que se crearon más bandas...
T: Se dieron cuenta que había un movimiento...
RV: Sí, había movimiento, había personas que estaban escondidas, esa gente apareció, se crearon las famosas organizaciones de metal y empezó a moverse de otra manera.
Entonces nosotros nos juntamos y decidimos volver otra vez, y volvimos casi el mismo equipo, estaba Gustavo Torres de vocal, Beto Barrios en la batería, Pablo Muñós en el bajo, Alberto Ramírez en la guitarra y yo en la guitarra, y metimos un tecladista para darle un toque más Angra al grupo.
Volvimos el 8 de abril de 2006. Una respuesta increíble del público, nos asustamos, no esperábamos esa cantidad de gente y muy buena onda.
T: ¿Cuánta gente asistió?
RV: Llegamos a meter 700 personas en el PRF, que es un local como para 700 a reventar. Y por supuesto sin apoyo publicitario.
T: Aquí no hay infraestructura para eso.
RV: No, no hay infraestructura para eso hasta hoy día.
T: Tengo entendido que una de las causas de que el metal aquí no se desarrollara, fue la dictadura de Alfredo Stroessner ( la cual duró 35 años, 1954 a 1989)
RV: Es una de las principales causas, no fue la persecución en sí del metal, sino la educación que se le dio a la gente. Aquí hasta hoy día tenemos el miedo al cuco ese del socialismo, del comunismo, del rock, del satanismo...
Es la educación misma que se le metió en el cerebro a la gente, más allá de que sí hubo persecuciones, la policía iba a los conciertos a garrotear y agarraba y cortaba cabellos…

Sí, era terrible, los que hacían rock en esa época eran unos locos, eran bastante rebeldes, por eso nosotros tenemos admiración por gente como Batallón y Rawhide, que fueron los pioneros del metal acá, porque ellos igual hacían rock, igual hacían metal y cada concierto terminaba con detenidos, patrulleras policiales… un desastre era, y evidentemente no podían sacar discos, no podían ser conocidos por toda la presión que había. Y traer grupos de afuera en esa época ¡imposible!
Entonces luego del regreso de Querubes, nosotros nos animamos a hacer un demo en estudio, que fue el comienzo de darnos cuenta que sí podíamos hacerlo de manera más profesional, no digo profesional como pensar en vivir de esto o cobrar, ir de gira, sino en hacerlo bien, y para hacerlo bien uno necesita varios equipos, necesita equipo de prensa, infraestructura, instrumentos buenos, sonido bueno, que el montaje del show sea bueno, que todo sea bueno para que la banda luzca, porque la banda puede pasarse horas y horas ensayando y se te cae el sonido y cagaste, el show fue malo.
Y si no le das una buena propaganda acá, no va gente. Sucedió aquí con Eric Martin, una banda fenomenal y no había 100 personas. Acá se le da buena propaganda y hay gente. Así hubo gente en Angra, hubo mucha gente en Sepultura y nos dimos cuenta que podíamos, entonces hicimos un primer esfuerzo de adquirir otra vez los instrumentos, porque en mi caso particular había vendido todo, mi amplificador, mi guitarra...
T: ¿Habías abandonado el metal totalmente?
RV: Sí, totalmente, recuerdo que el baterista, Beto, iba a mi casa y me decía "che, ¿volvemos?", él es argentino, y yo "no, metan otro guitarrista, yo estoy fuera".
T: ¿Cuántos años estuvieron activos antes de separarse?
RV: El primer grupo se lanzó en 1997 y la segunda conformación se formó en el '99, pero dimos el primer concierto en el 2000, varios conciertos con esa formación y en el 2002 fue el último concierto, sin saberlo nosotros que estábamos haciendo el último concierto. Simplemente tocamos pero ya veníamos sin querer tocar.
T: ¿Cuáles fueron los motivos para dejar la banda?
RV: Principalmente por la falta de apoyo, no sé si estás enterada, aquí una banda tiene que, aparte de ensayar, de componer, de ingeniarse recursos económicos para grabar, también tiene que hacer de promotor, de manager, tiene que ver los locales, que son muy complicados de conseguir porque los dueños de los locales siguen teniendo ese miedo del rock. En algunos aspectos tienen razón.
Hubo una oleada fuerte que también influyó en lo que significó la separación de Querubes, es que entró la moda del "punk", no era el punk de los Ramones y toda esa onda, sino que era el famoso ska punk, música para gente pequeña, muy joven, y fue auspiciado por una empresa de cerveza multinacional aquí en Paraguay, que hizo que el metal prácticamente desapareciera, que grupos de metal se convirtieran en bandas ska punk, que buscaran otro estilo, cambiar de pinta, cortarse el pelo, y eso hizo que sea masivo ese estilo.
Los Pilsen Rock, los Quilmes Rock... El Pilsen 3 (2005) metió 70.000 personas y nosotros no podíamos meter 200, 300 personas con mucho esfuerzo (risas)

T: ¿No hubo ninguna banda de metal en esos festivales?
RV: Rata Blanca fue lo más raro y se llenó de metaleros porque vino Rata Blanca, como no teníamos nada, fuimos a ver Rata Blanca, terminó Rata Blanca y todo el mundo afuera.
Pero eran bandas extranjeras y nacionales de ska, punk. Entonces se convirtió en una moda y el metal fue opacado. Después de eso que consiguieron los Batallón, los Rawhide, de dar a conocer el metal, aunque sean muy pocos seguidores pero había metaleros.
Después vino la suerte de comercialización de la música rock en Paraguay y tuvimos que dejar de tocar, mas bien porque no nos sentíamos conformes con lo que estábamos haciendo, ya no nos gustaba hacer eso, no valía la pena, hasta que justamente lo que te comenté, por casualidad fuimos a ver Angra y en ese mismo año yo viajé a Buenos Aires y fui a ver Dream Theater, y vimos con mi baterista, con Beto, y "nooo, nosotros tenemos que volver, no sé qué vamos a hacer pero vamos a volver", y volvimos.
De ahí en adelante un proceso otra vez más largo que ya lleva tres años, nosotros llevamos tres años de tocar con la nueva formación, con muchos cambios otra vez, volvimos a cambiar el tecladista... volvimos a probar... hasta que un día dijimos "bueno, el teclado no es para Querubes, eso ya no va, Querubes va a tener una formación de cinco”, que es guitarra, bajo, batería y vocal, y decidimos no ya tecladista, un problemón es tener tecladista en este país.
T: ¿Por qué?
RV: Y el tecadista principalmente tiene muchos proyectos comerciales, y si encontrás un tecladista que toca metal está en siete bandas de metal, mínimo, entonces es un despelote total y decidimos afrontar eso simplemente con una formación básica sin teclados.
Luego tuvimos otra vez problemas porque el guitarrista, Alberto Ramírez, estaba en proceso de ser padre por primera vez y era muy especial para él, entonces no podía cumplir con los compromisos que venía teniendo con Querubes.
Habíamos lanzado la primera edición del Penta... El Penta Music es un festival muy importante acá en nuestro país, es un festival que se hace cada marzo, este año fue la tercera edición.

Al Penta se le dio tanta importancia al montaje, mucha importancia a la prensa, que hoy por día es considerado el segundo festival de metal más importante detrás del Asunción Mosh que se hace en diciembre.
El Penta tiene sus características, principalmente que las bandas no se repiten, hay cinco bandas en una edición que ya no vuelven a tocar en la siguiente edición, se le da oportunidad a más bandas y tienen que tener cierto nivel.
Entonces nosotros nos metimos a hacer el Penta ya con Puro Rock, ya parte de Querubes formaba parte de Puro Rock y era muchísimo trabajo organizar ese evento y tocar en ese evento, y Albert ya dejó ahí su puesto y fue ocupado por Gabriel Colmán, que es un conocido guitarrista aquí en Paraguay y líder de Bajo Zero, una de las bandas de hard rock más importantes de acá que lastimosamente tampoco está hoy en día.
Gabriel estuvo con nosotros todo el 2007. Con él nos metimos a un concurso llamado Equinoccio Latin Award South America.
T: ¿En dónde?
RV: En toda América Latina buscaban talento y había una categoría de rock, que nosotros lo mirábamos así con pinzas, porque la organización no tenía nada de rock, pero dijimos "buena oportunidad para lanzarnos".
Entonces teníamos una balada, seguimos teniendo esa balada, pero hicimos que esa balada fuera lo más comercial posible, le metimos tecladito, casi nada de guitarra distorsionada... bien comercial...
T: ¿Cuál es la balada?
RV: "Beatriz". La balada ahora en el disco sí suena a la balada de Querubes, pero la que presentamos en el concurso no, era rock suave. Clasificamos para la final.
T: ¿Dónde se realizó la final?
RV: La final se realizó en el Banco Central de Paraguay, en el teatro, y ganamos el primer puesto en la categoría rock. Eso nos permitió viajar a Punta del Este (Uruguay) a participar con los otros países.
Tuvimos esa experiencia, estuvimos casi ocho días en Punta del Este... ¡metaleros en Punta del Este!... ¡era lo máximo! Nosotros nos fuimos por esa experiencia, estar juntos, de ir, de conocer. ¡Evideeeentemente no era un concurso de rock ni de metal!, ni nada por el estilo, mas bien la productora buscaba bachata, reaggeton, algo que pudiera vender...
Nosotros éramos conscientes de eso, igual a Punta del Este no viajamos todos los días y nos fuimos a divertir. Tal es el caso de una anécdota que fuimos inclusive expulsados del concurso porque había sido teníamos que ir a una ciudad, pero nadie nos dijo que teníamos que ir y nadie nos dijo que era obligatorio.
Nosotros salimos de parranda luego de una de las noches y nos dijeron que a las ocho venía a buscarnos un móvil para llevarnos. Nosotros amanecimos en la parranda y ¡lógico que nadie se despertó a las ocho! y el móvil fue a la ciudad. Luego nos enteramos que había sido había un anuncio así que Querubes tocaba en esa ciudad...
T: ¡Nooo!
RV: "¿Y por qué no vino el grupo"? - "No se despertaron"... (risas) Entonces fuimos expulsados... fue una anécdota que no salió a la luz, fue muy gracioso para nosotros, a nosotros nos pintaron así "Dios mío, fueron echados por borrachos" y nosotros decíamos "guao, qué propaganda, está bien" (risas), para un rockero es lo mejor, "sí, tienen razón… salimos… bien", y se quedaron así sorprendidos - "pero están echados del concurso" - "y bien, está bien", felices estábamos. Al día siguiente era la final.

T: ¿Entonces no participaron en la final?
RV: Sí, luego se arregló todo y sí tocamos en la final. En la cena de gala, ahí nos comunicaron que junto con otros, creo que unos reaggetoneros paraguayos, fuimos echados. Luego se arregló todo, el representante se fue a hablar y nos perdonaron.
Y la final la ganó un muchacho chileno, no recuerdo cómo se llamaba, que era muy bueno, una banda onda La Ley. Pero era simpático porque al final ganabas tu categoría y te entregaban una estatua y gracias.
Al final había un solo premio que lo ganó un muchacho brasilero que cantaba una mezcla de hip hop y reaggeton, que era evidentemente lo que buscaba la productora. Ese era el premio, grabar un disco, Lobo Recording Corporation (New York) era la productora, que se dedica a grabar discos de reggaeton. No va a grabar discos de metal, era muy evidente y estábamos conscientes, estábamos bastante grandecitos para entender todo.
T: Actualmente, ¿cuál estilo maneja Querubes?
RV: La banda está haciendo un estilo siempre heavy metal pero un poquito más pesado, estamos entre el power pero sin dejar de tener el estilo de heavy clásico, aunque nos gusta mucho el thrash y hay distintos estilos dentro de la banda, hay quien le gusta Maiden, Judas, gente como a mí que me gusta Slayer, Sepultura.
Entonces es una mezcla de todos eso, pero digamos que heavy metal en general. En el disco hay unas cosas más pesadas y suena digamos que más compacto, es más preciso, ya no hay tantos diálogos instrumentales, tantos duales, es más directo y la novedad es que los 10 temas están en inglés. Es el cambio que decidimos presentar ahora.
Fue una responsabilidad y digamos una elección difícil para la banda porque creemos que nuestras letras tienen sentido, tienen un mensaje que a la mayoría de nuestros seguidores les gustaba. Asumimos que iba a ser un golpe bajo para los seguidores tener que escuchar las letras en inglés, pero era lo que queríamos en ese momento y lo seguimos sosteniendo.
Era una decisión difícil pero bien, había que tomarla, o era en español toda la vida o a partir de ahora en inglés, y un poquito tratando de salir, de ver mercados afuera, tocar afuera, porque digamos que acá para nosotros se cumplió un ciclo, nosotros creemos que ya hicimos en Paraguay lo que hay que hacer y si grabamos otra vez un disco para Paraguay, bien, algún día se nos va a recordar como una banda de Paraguay en Paraguay.
Entonces dijimos "vamos a tratar que se nos recuerde como una banda que intente por lo menos salir afuera" y en consecuencia a todos los contactos, todo lo que procuramos conseguir apoyo afuera, todas las puertas se nos cerraban porque era en español.
T: ¿Incluso en Argentina?
RV: Sí, inclusive en Argentina.

T: ¿Es muy difícil entrar en el mercado argentino?
RV: Sí, es muy difícil porque ya tienen ellos grupos definidos y sobre todo porque las productoras hoy en día, las grandes en Argentina, no se dedican más a lanzar bandas, se dedican mas bien a comprar los derechos de las bandas conocidas y reeditarlas. Ese es el negocio ahora de ellos y no están en la búsqueda de grupos ni nada que se le parezca. Justo nos tocó la época difícil, pero igual.
T: Sin embargo una banda como Sabaoth fue firmada por un sello argentino, Icarus Music.
RV: Sabaoth es una excepción rara, pero Sabaoth es el tercer disco que graba con Icarus, que es lanzado por Icarus, ellos graban todo su material aquí y es lanzado por Icarus.
Es una banda que ya tenía contrato hace muchos años con ellos y justamente todos los discos de Sabaoth son en inglés, porque Icarus donde más vende los discos de Sabaoth es en la parte nórdica, no se venden mucho acá sino en Europa.
Sabaoth es la excepción de las bandas nacionales, hay muchas bandas nacionales que no tienen sello discográfico, es como el objetivo a alcanzar, los tenemos muy en cuenta.
T: Antes de este disco, "Lost Century", ustedes editaron dos demos...
RV: Salió un demo accidental en el año 2001, porque era la primera vez que un sello paraguayo nos invitaba a un concierto, que era el sello Kamikaze Records, entonces nos preparamos tanto que dijimos "puta, acá va a haber buen sonido, acá no vamos a tener excusas, aquí hay que tocar", y nos preparamos muy bien para ese concierto y un amigo tenía un grabador mini disc, llevamos, conectamos a la consola y grabamos el concierto así, crudo.
Eso se pasó a un CD y corrió. Ahora lo encontrás en Internet "Querubes en vivo", en cualquier parte... que fue lo que en ese período de ausencia que tuvimos en el 2002 al 2006, fue lo que mantuvo esa chispa, porque se escuchaban esos temas y la gente conocía.
Cuando nosotros volvimos en el 2006 era increíble cómo cantaban los temas, todos los temas se sabían, eso fue lo que más nos sorprendió... "¿y de dónde se acuerdan?", y eso es lo que generó Internet a favor de Querubes, se publicó ese disco que nosotros no lo lanzamos oficialmente.
Luego en el 2006 lanzamos "Querubes", el primer demo, que tenía tres temas, y en el 2008 lanzamos "Traces of Misery", que fue el pasito para ver qué tal la reacción del público, los tres temas ya son en inglés. Tuvimos aceptación y bien, y entonces dijimos “vamos a seguir así". Fue una prueba, fue meter un demo así con miedo, meter la mano y volverla a quitar, ¡te vas a quemar!