
Hace un par de semanas nos entregaba Pablo Mendoza su nuevo trabajo discográfico, un álbum que teníamos tiempo esperando
después de haber desgastado al máximo sus primeras producciones
Jarabe Celta del 2000 y
Arabian Mistery del
2003, discos que conocimos a través de la edición especial del 2004 que incluye ambos CD´s, producidos por el sello
nacional Ariah Records.
Por estos días del 2008, Pablo Mendoza tiene mucho por hacer y ahora mismo prepara sendos conciertos, que representan su
reaparición en una tarima luego de aquella magnífica noche de julio de 2007 al lado de Paul Gilbert.
Nos llegaba la oportunidad de revisar el disco "My Destiny", el nuevo hijo de Pablo Mendoza…
Producto nacional
independiente, fabricado en New York y Venezuela vía E.G. Digital Media. Aquí desde nuestra óptica resumimos este
trabajo…
El listado comienza con “My Destiny”, el track homónimo del álbum, un tema que ya tuvimos la oportunidad de
escuchar en vivo el año pasado, cuando Mendoza hacía el soporte para Paul Gilbert en aquel fabuloso concierto que aún
recordamos con beneplácito, sobre todo por este guitarrista, que dejaba muy bien parada a nuestra música nacional una
vez más.
Mi destino, como lo expresa Pablo, es un paseo por el “ahora latente” en la realidad del “sonido Mendoza”, pero sin
olvidar aquellas escuelas de los 90tas dejadas por gente como Satriani en más de una placa antigua. La canción
instrumental la podemos definir con los papeles de un virtuosismo fresco y alegre sin sobrecargos. El bajo estuvo a
cargo de Miguel “Pepin” Pepe, el bajista actual de la banda Electrocirkus (ex – Krueger y Torre de Marfil); las baterías
vuelven a estar a la orden del reconocido Eduardo Sáez, en esta pieza y en la totalidad del disco.
Nos comentaba Mendoza que “Su Destiny” era “…el inicio y presente de porqué me convertí en guitarrista, es una de las
canciones más complejas que he hecho y al mismo tiempo, de las más intensas, porque aunque al oído no parezca, es una
canción con alto nivel de dificultad en lo técnico”. “Es la expresión de todo lo que he querido hacer desde 1984 hasta
el 2006, que fue cuando finalmente la terminé”.
“Connections” representa uno de los pocos temas con trabajo vocal que se puedan encontrar en la discografía solista de
P. Mendoza. Para ello el músico recluta la preparadísima y experta voz de Alexis Peña, el actual vocalista de la histórica
Resistencia y un ex-Témpano con muchos años haciendo lo que sabe hacer. Las letras del tema también son producto de cómo
Peña percibe esta globalización que nos está matando, hoy en día irresistible y necesaria, pero que nos quita hasta la
posibilidad de mirar al cielo de vez en cuando. El bajo de “Pepín” tiene carácter protagónico en este extracto y los
arreglos de guitarras van enmarcados en un ambiente cibernético, donde es importante acotar que se logran a “pulso y
dedo” más que valiéndose de cosas preparadas y construidas para hacer estos efectos. ¡Corta! pero válida letra que
puede ser vista de diversos ángulos, llena de una ambigüedad que expresa una tajante verdad de este siglo.
“Zeus“… pues sí!!! Como lo deja claro Mendoza, Zeus pertenece a una de las mitologías más grandes de todo lo que se
conoce, como el universo y espacio en sí. Un tema que deja saber a trazos sobre la velocidad de este metódico guitarrista.
Seguramente no será el más llamativo de los momentos en este disco y después de escucharlo varias veces, decidimos que
el teclado incluido, tiene mucho de culpa en ello. Buen trabajo de guitarra, pero no mucho más.
Llega el primero de los temas que se hacen valuarte e insignia del álbum, sin lugar a dudas el punto más elevado del
disco hasta esta parte del recorrido. “Political Comics” es el cuarto surco del larga duración. Enseguida te engancha
y te impresiona. Cuando el tema estaba en pre-producción le pudimos escuchar hace casi un año y no pintaba tan bien.
Escucharlo en el CD completamente apto, nos dibuja la respuesta definitiva, una pieza excelsa en todo el sentido de
la expresión, brillante tema en ejecución y composición, de los mejores que hemos escuchado en cualquiera de los tres
discos de P. Mendoza. Los vínculos de afinidad que tiene Pablo con el arte de Vai son inocultables en esta canción,
hasta en los arreglos y adornos rinde tributo a ese genio de la guitarra de los últimos 25 años de rock, como lo es y
siempre será, Steven Siro Vai. Había que mofarse de los políticos del mundo y Pablo Mendoza encontró la mejor de las
formas. En los bajos de esta canción encontramos a Carlos Quintero en sustitución de Miguel Pepe.
Una “Aventura” dentro de una fantasía… es el medio del disco, donde Pablo vuelve a probar con teclados que amenizan
una guitarra que se forma en los trastes más cercanos a los micrófonos de su Fender. Con intenciones de alucinar un
viaje a un lugar que sólo te puedes imaginar, porque no puede existir en la tierra un paisaje tan virgen como el que
denotan los acordes y punteos de esta canción. Un tema hermoso y calmado, sin vanidades, algo que se respira libre con
olor a naturaleza. Un verdadero estímulo para los sentidos que requieren de paz y armonía. Provoca escucharle una y otra
vez, porque cada vez te relaja más, en casi cinco minutos de aislamiento total de este mecánico mundo.
“Holocausto” comienza con un “intro” del tipo “encore” para películas, un tema muy atrevido en tramos y con cortes
tajantes que van elevando la velocidad de las pisadas a medida que transcurre el acto. Más que otra cosa, se trata de
una exposición de técnica y dominio del instrumento. Mostrado de una manera agresiva si se quiere.
Era hora de la versatilidad y se arma un experimento que deja buenos resultados audibles. Con “Blues Bufón” el
guitarrista explora un género impropio de su raíz como músico, quizás conforme parte de sus influencias, pero en ninguno
de sus trabajos habíamos sentido tal empatía con el Blues, al menos no tan evidentemente. El tema está semi orquestado
lleno de metales, donde destaca la trompeta a cargo de Carlos Quintero, el piano y órgano también dicen presente. Pablo
Mendoza trabaja las bases de los instrumentos de viento dejando a un lado su guitarra, así como Eduardo Sáez cambia por
completo su performance para hacer algo totalmente diferente de lo que nunca antes tuvimos oportunidad de percatarnos.
Acordes clásicos del Blues con un ritmo más vertiginoso de lo habitual en esta rama de la música, pero con un objetivo
cumplido, que es lo más importante. Redondo salió este track, ya veremos cómo se nos viene en vivo.
Hablando de presentaciones en directo, es oportuno recordar que este guitarrista y su banda estarán dando una serie de
conciertos a partir de este mes de mayo. Comienza con el “Solo 3”, un show que tendrá como sede la ciudad de Caracas el
viernes 30 del corriente, en el Centro Cultural Corp Banca. El concierto contará con la participación de Hugo Fuguet en
la otra guitarra y Carlos Fanega en el bajo, acompañados cada uno de sus bandas por separado, al más vivo concepto de
los famosos G3. Músicos como el baterista Eduardo Sáez (ex-Gillman y Cronos) y Luis Daniel González, tecladista de
Tierra del Dragón, formarán también parte de esa tarima que se antoja más que interesante. Las entradas ya están a la
venta y los invitamos a todos desde esta vitrina. El concierto servirá de marco para el lanzamiento del disco que
venimos tratando.
Para principios del mes de agosto, el guitarrista tendrá que afrontar una tarea más complicada, en lo que será su
segunda presentación al lado de otro grande del instrumento. Luego de salir triunfante de su concierto junto a Paul
Gilbert el año pasado, esta vez le tienen preparado un stage junto al todopoderoso Joe Satriani, en lo que pudiera
ser uno de los conciertos más importantes de la historia del rock en Venezuela. La mesa está servida y Pablo Mendoza
está encargado de endulzar los paladares del público que esa noche asistirá a ver a uno de los más reconocidos
guitarristas que existan hoy por hoy.
Volvemos al disco "My Destiny" y caemos en el octavo track “Bachflamenco”… y toda la ascendencia española de
Pablo Mendoza se expresa a flor de piel. Sin Fender eléctrica, pero sí con acústicas y españolas, arreglos con
delicateses de castañuelas y chinchines. Mendoza se mete en otros territorios y hasta con la percusión tuvo que figurar.
Nada que ver con el rock, como lo evidencia el nombre de la canción, pero si nos permite conocer a un músico dedicado,
que cada vez que puede amplía sus dotes artísticas.
Nos conseguimos con el segundo periplo vocal de este álbum y por sorpresa, mucho más atractivo que el primero. Las
voces de “Una Vez Más, entre Tú y Yo” las hace Max Aranguibel, quien a pesar de no ser un vocalista de ligas rockeras,
mutó su voz perfectamente para lograr acoplarse a la esencia de esta canción. Un cantante venezolano que hace carrera
como solista en Galicia/España. El tema es de corte romántico con referencias en bandas como Rata Blanca, algunos de
los tramos en la guitarra son bien neoclásicos sin copar todo el trayecto, los tonos de los soleos empiezan siempre
en medias notas para enseguida elevarlos a la nota completa en un solo trago, algo de lo que se valieron todos los
guitarristas del mundo por allá en los 90tas, detallazo que nuestros oídos agradecen al ejecutor. Los teclados otra
vez vienen preparados por el guitarrista, sin duda otro de los buenos momentos del álbum. Seguramente se trata de una
composición que puede disfrutar cualquier persona que sienta la buena música sin importar su tendencia.
Entrando al final del disco para el antepenúltimo track, nos entrega “Desde el Desván”, una toma instrumental
más fiel a las guitarras y baterías recientes de gente como Walter Becker y Donald Fajen cuando nos muestran trabajos
apegados al rock, pero para no entrar en comparaciones odiosas, podemos concluir que la pieza es de lo más diferente
que se consigue en "My Destiny", distinto en comparación con el resto de guitarras que se hicieron para esta
entrega, inclusive están bastante distanciadas de lo que se escuchó en Arabian Mistery y Jarabe Celta
hace unos pocos años. El bajo trajo a un invitado, en su ejecución está Hannibal Maldonado. Un tema que no suena a
Pablo Mendoza, algo que quizás nos prepara para grabaciones venideras.

Pensamos que el disco ya estaba completo y que no había más por descubrir, pero inmensamente equivocados estuvimos.
Mucho tiempo tenía que pasar, varios discos que escuchar y guitarristas que conocer, para toparnos con algo como
“Between The Devil and The Deep Blue Sea”, a nuestro juicio el mejor tema que ha grabado Pablo Mendoza en toda su
carrera, es que si nos dedicamos un fin de semana a hurgar en su discografía, vamos a tener que hacer una pausa en
el número once de este
"My Destiny", una canción con aura de brillantez, con un poder de convencimiento
imprudente que te abruma, una muestra de que en Venezuela aún existen músicos con calidad y sobre todo con alma.
Pablo Mendoza termina el disco diciendo que no esta aquí sólo de paso, que quiere que temas como éste sean recordados
por siempre y que hacer música que perdure en el tiempo, es algo destinado para gente que ve más allá de sus virtudes
y de la técnica. Una instrumental universal que está por encima de cualquier categorización donde Eduardo Sáez estuvo
sutil y extraído de su entorno común, acariciando la percusión. Los teclados de Henry Guzmán y el bajo nuevamente por
Carlos Quintero. Definitivamente esta canción es la joya del álbum sin temor a juicios, es que ni que el mismo Mendoza
lo podría contradecir. 1000 soberanos puntos esperando trascendencia.
Cierra el disco con un homenaje al genio Händel, bajo el nombre de “Preludio en La Mayor”, toda clásica y llena de
cuerdas barrocas, guitarras acústicas, cellos y violines de la autoría Mendoza y con los tiempos delineados por Sáez.
"My Destiny" es un disco con un concepto distinto a los Arabian Mistery y Jarabe Celta, unos
trabajos que seguramente son difíciles de superar aún.
Sin embargo, leamos la opinión de algunos expertos con respecto a este álbum:
“Un álbum con un toque más comercial que los anteriores… probablemente llegue a otro nicho de público diferente al
rockero y metalero”
Ricardo Musci
(Label Manager/Ariah Records)
“Un discazo!! Como todos los de Pablo, me encantó el My Destiny… además son las mejores baterías que Eduardo
Sáez ha hecho en su vida, te lo digo con propiedad”
Facundo Coral
(Tren Loco, ex – Gillman, Cronos y Stratuz)
(Guitarrista venezolano radicado en Argentina, instructor de Pablo Mendoza en sus comienzos)
El disco se grabó bajo la conducción de Pablo Mendoza, todos los arreglos de batería y bajo son de Eduardo Sáez y
Miguel Pepe. Max Aranguibel y Alexis Peña escriben y arreglan las letras en sus intervenciones, algunas baterías,
voces y bajos se editaron y mezclaron en los SaeZtudios de Caracas, Venezuela, por Eduardo Sáez, el resto y grueso
del trabajo se produjo en el estudio de Mendoza.
El álbum está a la venta en todas las tiendas especializadas del país y en otras cadenas más generalizadas,
igualmente lo pueden adquirir a través de la página web oficial:
www.pablomendoza.com, así como el resto de su discografía.
