Caracas, 19.05.2008

Respuesta al comunicado publicado por Slacht Productions (myspace/slacht

LO QUE REALMENTE PASÓ EN EL CONCIERTO DE OBITURAY

Es lamentable que las diferencias que puedan existir entre productoras y medios de comunicación, que no competen a los visitantes de Tarmanta, terminen ocupando un espacio que debería estar destinado a otros fines.

Considero que los contratiempos que se nos suelen presentar en la cobertura de un evento, en su mayoría deben quedar tras bastidores y parafraseando la conocida cita: “la cobertura debe continuar”. Es así, que a pesar de las trabas que los mismos organizadores puedan ponernos seguimos adelante.

Los representantes de Slacht Productions, a través de un comunicado publicado en respuesta a lo expresado por José Bellorín en su página www.alondra.com.ve, pretende escudar su falta de profesionalismo e irresponsabilidad en la organización del evento refiriendo el trabajo realizado por Tarmanta.com, como un ejemplo de las facilidades y apoyo prestado por la productora a los medios. No puedo hablar por lo que tuvieron que pasar otras personas ese día, pero en cuanto a Tarmanta es necesario que aclare algunos puntos.

Tarmanta no tuvo ningún contacto ni trato con los representantes de Slacht Productions los días previos al concierto. Personalmente no conocía a los dueños de esta productora ni tenía ningún tipo de convenio con la misma. El contacto de Tarmanta era Jonathan Mahavish, en representación de Incarnated Producciones.

Cuando comenzó la promoción del evento, Mahavish negó a Tarmanta banners, afiches o cualquier información sobre el concierto porque, en sus palabras, la organización había decidido trabajar exclusivamente con la página www.rockatuestilo.com e iban a realizar toda la promoción por ese medio.

La razón para no enviar material a Tarmanta se remonta al concierto de la banda Neurosis, realizado el 5 de mayo de 2006 en el Hotel Bruno de Caracas, que fue producido por Incarnated Producciones. En la reseña que publicamos, escrita por Harold Hazel (corresponsal fijo de Tarmanta), se refirieron algunos aspectos negativos y muy ciertos en cuanto a deficiencias en la organización y montaje del evento. El señor Mahavish no aceptó las observaciones que se hicieron y prefirió adoptar una posición intransigente al prohibir posteriores acreditaciones a Harold Hazel y pretendía que en próximas reseñas nos abstuviéramos de hacer críticas a la producción.

Tras una discusión al respecto le dejé claro al señor Mahavish, que cualquiera de las personas del equipo de Tarmanta que nos presentemos a cubrir un concierto, vamos a reseñar tanto los aspectos positivos como negativos, y no vamos a caer en el juego de decir que todo estuvo perfecto por asegurar unas acreditaciones futuras. No hubo entendimiento y no se cubrió el siguiente concierto que realizó Incarnated.

La idea de una reseña es que el lector que presenció el concierto pueda identificarse con lo que vio y experimentó, y aquel que no asistió pueda vivirlo como si hubiese estado ahí, se pueda crear una atmósfera del concierto. Una reseña puede apoyar y reconocer el trabajo de los involucrados y hacer ver las fallas para mejorarlas en una próxima ocasión, en pro del evento, del público, de las bandas invitadas y de la misma productora. Una reseña no es para alimentar el ego de los organizadores.

El interés de Tarmanta era informar al público la oportunidad única de ver a Obituary en Venezuela y tras la negativa de Mahavish, le solicité a Rodnie Perret (cantante de Epitafio), quien estaba colaborando en algunos aspectos del montaje del evento, que me enviara el afiche para colocarlo en la página principal, y así se hizo.

Unos días antes del evento me comuniqué con Jonathan Mahavish para solicitar las acreditaciones para cubrir el concierto. Estos pases se piden para facilitar el trabajo del medio, para poder movilizarse entre los guardias de seguridad, tener acceso a un buen lugar para tomar las fotografías y poder observar los detalles para una reseña lo más completa posible y, en el mejor de los casos, tener la oportunidad de entrevistar a los músicos.

Mahavish en un principio negó las acreditaciones a Tarmanta. Tras una nueva discusión y luego de contactar a Rodnie, Mahavish me comunicó que conversaría con el resto de los organizadores y decidirían si nos serían otorgadas o no. Yo me pregunto, ¿por qué aquí algunas productoras ponen tantas trabas? ¿No se dan cuenta del beneficio que representa que su trabajo sea publicado en todos los medios posibles? ¿O es que tienen miedo de que sus deficiencias queden en evidencia? En Europa hemos solicitado acreditaciones dos días antes del evento y las han concedido inmediatamente.

Finalmente Mahavish me informó que Tarmanta sí estaría acreditada y posteriormente me dejaron las entradas de cortesía en Caracas.

El 25 de abril llegué con Gabriel González (corresponsal fijo de Tarmanta) a la Maestranza y nuestros problemas empezaron en la misma puerta de acceso al recinto, cuando los guardias no nos querían dejar pasar alegando que las entradas debían estar selladas por la alcaldía. Después de un rato tratando de hacerle entender a los señores que las entradas eran de cortesía, que nosotros íbamos a cubrir un concierto para un medio y mientras tratábamos de entender por qué los guardias de seguridad tenían más potestad sobre el evento que los mismos organizadores, llegando a pensar que serían personal de la Maestranza o incluso socios de la organización, el señor Mahavish iba de un lado a otro hasta que finalmente los guardias nos dejaron pasar.

La segunda sorpresa fue que no nos facilitaron ningún brazalete o carnet que nos identificara como prensa con los guardias de seguridad. La tercera, tener que brincar desde un muro para poder acceder a la arena de la plaza de toros.

Una vez que comenzó a tocar Dissonath, la primera banda nacional, fui hacia la tarima, pasé la barrera de contención y me dispuse a tomar fotos en el espacio ubicado entre la tarima y la barra. Para estos momentos el lugar estaba completamente vacío y no había tomado tres fotos cuando un guardia de seguridad me solicitó que me retirara, me dijo que no podía estar ahí. Le mostré mi identificación de Tarmanta, le expliqué que estaba cubriendo el concierto y no quiso escuchar razones. ¿Prohibir tomar fotos a las bandas nacionales?...

Me retiré del área, llamé al señor Mahavish a su celular para informarle que la gente de seguridad no dejaba tomar fotos a las bandas nacionales y le solicité que por favor se acercara para que nos facilitara el acceso y poder hacer nuestro trabajo. La respuesta fue que él tenía otras cosas que resolver y colgó. Ni se acercó, ni designó una persona que pudiera ocuparse de los medios. Lamentablemente tomar fotos desde la barra era perder el tiempo, ya que por la distancia que había entre la tarima y la misma, sumado a la poca iluminación, era imposible obtener unas fotos decentes.

Terminó de tocar la banda Epitafio y nuestra situación no había cambiado. No había señales de ningún organizador ni nadie que pudiera hacerse responsable. Entonces Gabriel vio a Rodnie caminando por la arena y nos acercamos. Le expliqué que no pude tomar fotos a Epitafio porque los guardias de seguridad me habían prohibido el acceso, a lo que respondió que no me preocupara porque él había contratado un fotógrafo profesional (¿?)… y me ofreció pasarnos al “backstage”. Nos condujo entonces a una de las puertas custodiadas por guardias y les dijo que nos dejaran pasar.

Una vez en el área, comencé a buscar algún organizador y divisé a una persona con credencial en la puerta de acceso a lo que quizás serían… ¿los camerinos? Me presenté y solicité una entrevista con los músicos de Obituary. Esta persona, que aún yo no sabía quién era, me respondió que era imposible porque los músicos no querían ser molestados. Le informé que había conversado previamente con Nelson Varela (tour manager) y que él había avisado a la banda que nosotros haríamos una entrevista, que por favor le dijera a Frank Watkins que estábamos ahí.

Frente a esta nueva realidad, esta persona accedió a colaborar con nosotros y nos pidió que esperáramos afuera, nos dijo que hablaría con el músico y que en el momento más oportuno nos haría pasar. Le di las gracias y le pregunté su nombre, se trataba de Marcos. Posteriormente supe que era representante de Slacht Productions. Fue el primer contacto y el único con algún socio de esta productora.

Es así que estábamos Gabriel y yo ahí parados, tras la tarima, esperando que nos llamaran cuando vimos a Trevor Peres caminando con una cerveza en mano. Una vez que terminó la petición de autógrafos y fotos de los allí presentes, me acerqué a Trevor a solicitarle una entrevista, lo cual aceptó inmediatamente y nos condujo al área restringida.

Una vez finalizada la entrevista y antes de retirarnos, le expliqué al señor Marcos la dificultad que habíamos tenido para tomar fotos desde la barra y le solicité que nos diera acceso al “photo pit” cuando la banda Obituary estuviera tocando. Él accedió y nos pidió que esperáramos ahí. Cuando la banda comenzó a tocar nos condujo a un costado de la tarima y pasamos.

Lo que encontramos ahí, lejos de ser un área libre para trabajar, era una olla de fanáticos desenfrenados que estaban tomando fotos y descargando. Los guardias de seguridad estaban sobre la tarima empujando hacia abajo a los que lograban subir. Mientras intentaba tomar fotos debía esquivar a las personas que se lanzaban desde la tarima, los golpes y los empujones. Prefiero no referir todo lo que ocurrió ahí. ¿No nos dejaron tomar fotos a las bandas nacionales y durante Obituary permitieron ese desastre? A pesar de todo, me mantuve en el sitio para poder cumplir con el trabajo y pido disculpas anticipadas por las fotos que próximamente publicaremos.

Finalizado el concierto, una masa de fanáticos se apostó detrás de la tarima con la intención de ver a los músicos de Obituary y tomarse fotos con ellos. Sólo dieron acceso a unas pocas privilegiadas fanáticas y los medios quedaron por fuera, representantes de otras páginas, programas de radio y medios impresos.

Después de todo lo expuesto espero se entienda por qué no puedo aceptar que las productoras involucradas en este evento no asuman sus errores y nos usen para encubrirse. La única persona que facilitó nuestro trabajo desde un principio fue Nelson Varela, con quien estoy muy agradecida. Por otra parte, Rodnie Perret nos apoyó antes y durante el evento e intercedió por Tarmanta frente a las productoras para que pudiésemos cubrir el concierto. El señor Marcos, circunstancialmente nos atendió y colaboró con nosotros, pero tanto Slacht Productions como Incarnated Producciones no pretendían facilitar nuestro trabajo.

Deben aceptar que tuvieron graves problemas de organización que hicieron que el evento se les escapara de las manos provocando, entre otras situaciones, un saqueo de cerveza que dejó botellas de vidrio esparcidas por el recinto, una venta bajo cuerda de entradas muy por debajo de su precio, el acceso desmedido de los fanáticos a la tarima mientras tocaba Obituary, perjudicando su presentación, y el maltrato a muchas personas de otros medios que colaboraron con la publicidad de su evento. Incluso Trevor Peres, antes de comenzar la entrevista expresó: “no se trata de una organización sino de una desorganización, pero aquí estamos”, demostrando su profesionalismo y respeto por su público.

Natalia Falcone

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